¿Cómo es el yoga para niños?

¿Cómo es el yoga para niños?

Cuando los practicantes son personitas pequeñas, la técnica y la forma de trabajo no puede ser igual a la que se aplica con los adultos.  Los niños tienen diferentes intereses y un nivel de atención más exigente, cuanto más pequeños es mayor el reto de conseguir su atención verdadera, pero no imposible si se adapta adecuadamente.

Con los niños deben planificarse clases divertidas, que introduzcan posturas e intenciones, pero a través de juegos, de cuentos, de canciones y consignas, de mundos imaginarios y estímulos que les motiven. 

Considero que para trabajar con niños, el adulto debe tener además de conocimientos en yoga, conocimientos en desarrollo evolutivo, debe controlar tanto información sobre  los momentos madurativos, como del desarrollo y capacidades psicomotoras, ya que serán la clave para diseñar buenas, atractivas y saludables clases.

Normalmente las posturas se trabajan haciendo referencia a animales, que dan mucho juego  dentro de cuentos, relatos más breves o series compuestas por diferentes recorridos en los que la imaginación les aporta experiencias muy divertidas.

Enseñarles a respirar siendo conscientes es primordial, respiraciones completas, que les permitan sentir también el interior de su cuerpo, la importancia vital de respirar y el efecto que tiene en nuestras emociones la forma en cómo se ejecuta. Una persona nerviosa respira de forma acelerada, inhalaciones cortas y superficiales, que suelen observarse en el pecho; una persona en calma, respira de forma pausada y suelen ser inhalaciones profundas, lentas, que se pueden ubicar en la zona abdominal. Si se logra controlar la forma de respirar, se podrán controlar también las emociones; será posible llegar de un estado de estrés y nervios a un estado de calma y observación. Es un poder muy valioso que todo ser humano puede alcanzar con una práctica constante.

Son muchos los beneficios que obtendrán los pequeños yoguis, ya que no solo mejorarán su coordinación, el equilibrio y la flexibilidad, sino que aportará armonía en sus relaciones con los demás, ya que se trabaja la cooperación y el respeto de sus propias capacidades y de la de sus compañeros.  Se busca experimentar la calma, la paciencia, la constancia y la autoestima, valorando el nivel del que cada uno parte y sus logros al mejorar su práctica. Desarrolla el autocontrol y la canalización de energía para los más activos y sin duda asienta hábitos de cuidado y bienestar.     

Sin duda, la mejor manera de conocer el yoga es practicándolo y los niños son yoguis por naturaleza. Ellos viven en conexión con el presente, con la naturaleza, con los gestos honestos, conectados con sus talentos, con una curiosidad infinita y el poder del asombro.

“ El aprendizaje del yoga hace que los niños no olviden su tesoro y puedan desarrollarlo a lo largo de su vida”        Roigé y Civil, 2018 Taller de yoga para niños.

Ana María González Valeiras

valeiras33@gmail.com

Profesora de yoga y mindfulness para niños y adolescentes de la escuela Om Shree Om, profesora de Hatha Yoga de la escuela de Amba Dugo Yoga, Licenciada en Educación mención Ciencias Sociales, Educadora infantil y Máster en trastornos del habla y el lenguaje.