Crecer con Conciencia

Crecer con Conciencia

Vivir en armonía e irradiar luz, son las reglas básicas para la convivencia. Cuando nos aceptamos y nos cuidamos podremos aceptar y cuidar a los que nos rodean.  Cuando nos amamos y respetamos, podremos amar y respetar.  

Introducir el Yoga en la etapa infantil está motivado por la necesidad de aproximar a los niñ@s a vivir con conciencia y con énfasis en el trabajo en valores. Trabajar valores a través del yoga, es vivir el yoga desde su esencia.  

El yoga, no solo son posturas y técnicas de respiración, sino también es una forma de actuar y un estilo de vida.  El principio de la no violencia, no mentir, no robar, son parte de las normas éticas y del sentido de integridad, de ese primer paso del yoga. 

En los ocho pasos del yoga descritos por Patanjali (aproximadamente del s. III a. C) en su texto Yoga Sutra, encontramos los lineamientos básicos de cómo vivir una vida con sentido y propósito. 

Los primeros cuatro pasos, se centran en la perfección de nuestra personalidad y la relación con los otros, dominando nuestro cuerpo y desarrollando la conciencia energética.  El resto de los pasos, se ocupan de desarrollar nuestros sentidos, la mente y el estado superior de conciencia, la relación con nosotros mismos. 

Con el yoga para niños, se confía  en  la  riqueza  interior  de  los  niños  antes  que     darles pautas   contaminadas   por   el   desencanto y   la frustración heredada. 
El Yoga ayuda al niño en su desarrollo integral, tanto físico, emocional, psicológico, social y espiritual.  Asimismo, ayuda a combatir el stress infantil, miedos, inseguridad, baja autoestima, etc. Como disciplina permite al niño conocerse como un ser social.  De una forma divertida, el yoga para los niños, permite potenciar su creatividad, su capacidad de resolver problemas y afrontar los retos.